Cada verdad, es cada percepción.



Sri Bhagaván, uno de los maestros más grandes de nuestro tiempo sostiene:
   
No hay verdad, sólo percepción.

El gran impedimento para percibir la realidad tal como es, es la presencia de juicios; desde el instante que la mente concluye sobre algo, la percepción se ha distorsionado por completo.

Juzgar implica que creemos o no en algo, que lo apreciamos o rechazamos, es decir, una aproximación positiva o negativa a la sustancia percibida; en cualquier caso se trata de una parcialización de la realidad, una percepción a medias.   Lo que nos permite alcanzar la experiencia de ver la realidad tal cual se manifiesta es la trascendencia; en la trascendencia no hay nadie generando un concepto o una conclusión, tan sólo está el observador viendo.   Una rama de la Psicología Cognitiva, la Programación Neurolingüística, lo define de la siguiente manera:
    
El mapa no es el territorio
    
La suma de conceptos, creencias, valores y condicionamientos que has ido acumulando a lo largo de tu vida implican que tu percepción será subjetiva y determinará de una cierta manera la forma que organizas la información que recibes del mundo exterior.
   
Las personas, de esta forma, responden a su mapa de la realidad y no a la realidad misma, de tal modo que cuanto más conceptos, creencias, valores y condicionamientos posean, entrarán en acción más filtros distorsionando la posibilidad de crear un dibujo que se asemeje al territorio y nos permita desenvolvernos con eficacia en el mundo.

Cuando te iluminas, toda esta programación mental cae, simplemente porque ya no te identificas con ella; sigues utilizando este software para funcionar en el mundo pero estás conciente que no eres ello y adquieres una enorme flexibilidad y capacidad para adaptarte a cualquier situación y entorno cultural.

La presencia es lo que te permite estar lúcido para interactuar con la realidad a partir de mapas muy similares al territorio, llenando tu mundo de dicha y plenitud. Tan sólo se limita a ser conciente de la forma en que vives: si estás ausente, no tendrás un buen mapa y sufrirás; si estás presente, sintonizarás con la energía creadora del Universo, tus pasos serán guiados por la Inteligencia Cósmica y tu vida se convertirá en una meditación sobre la realización de la divinidad en ti.
  
ESANIA (poreldespertar.com)