EL SENTIDO DE LA VIDA



Cómo elegir y seguir nuestro propio camino.

Nuestra vida es como el mar. Hay días de calma absoluta, en los que el agua hace de espejo. Días de suave oleaje que permiten manejar la embarcación al ritmo del mar. Y otros de marejada o incluso tempestad en los que se lucha por mantenerse a flote y se corre peligro de naufragio. En muchos momentos de la vida el viento sopla a favor, pero sabemos que en cualquier instante puede sorprender un cambio que hará tambalear la estabilidad. La existencia es un mar de posibilidades, inmenso e inagotable, en el que uno tiene que encontrar su propio rumbo. Cada elección esboza un camino y desestima otros. Descubrir el sentido que tiene para uno la vida es lo que permite orientarse y superar constructivamente las dificultades, así como la estrella polar sirve de guía en medio del océano.

Cuando una persona navega sin rumbo está a merced de las circunstancias. En tales momentos es probable que no se sienta feliz con lo que es, ni le llene lo que está haciendo. Ante la inmensidad, el individuo puede sentirse perdido, sin puntos de referencia. Pero cada persona encierra en su interior una dirección, un destino en forma de talentos y posibilidades propias que ha de descubrir. Conectar con esa fuente de inspiración permite encontrar un sentido en la vida, siendo consciente de la propia singularidad y de lo que uno puede aportar al mundo. De esta forma la persona dirige el timón de su existencia hacia donde quiere llegar, y no hacia donde le llevan los vientos cambiantes.

Conocer esta finalidad íntima ayuda a desplegar lo mejor de uno mismo, pero también conlleva un desafío. El hombre nace con la oportunidad de realizarse, de encontrar un sentido y una satisfacción en su existencia. Sin embargo, todo depende de él, pues tanto puede aprovechar como dejar pasar tal posibilidad. A través de la integridad con los propios principios, de lo que la persona realiza positivamente en la vida y de una actitud digna ante los embates del destino es posible vivir con sentido, de forma responsable y plena.

LA LIBERTAD DE ELEGIR
Viktor E. Frankl fue un psiquiatra vienés que partiendo del psicoanálisis creó la logoterapia, un tratamiento basado en ayudar a las personas a esclarecer el sentido de su vida. Su terrible experiencia en campos de concentración en la Alemania nazi fue una clara inspiración en su psicología existencial.

Frankl cuenta que tras una de las jornadas de trabajos forzados y continuas humillaciones, agotado en su celda, empezó a tomar conciencia de lo que denominó la libertad última del ser humano. Se percató de que lo único que sus carceleros no podían arrebatarle era la voluntad de elegir su actitud ante tales circunstancias. Aunque le torturasen o intentaran reducir su identidad a un número, podía conservar un vestigio de su libertad afrontando con dignidad cualquier situación. En ese lugar en que todos eran despojados de su condición anterior, lo que diferenciaba a las personas era su actitud, independientemente de si fueran guardias o prisioneros, pues algunos vigilantes mostraban más humanidad que ciertos presos.

Observó que, ante una circunstancia límite, los individuos podían pasar a ser juguetes de la situación, dejando aflorar su faceta más ruin. Pero también podía ser una oportunidad muy poderosa para crecer a nivel humano y espiritual. Comprendió que ante el sufrimiento el hombre puede ir más allá de sí mismo manteniendo su integridad.

Estas ideas que Viktor Frankl rescató de sus experiencias en realidad forman parte de la singularidad del ser humano. En la pasión de Jesucristo podemos ver un sobrecogedor ejemplo de lo que significa aceptar un duro destino, con un significado de amor, enseñanza y comprensión que va más lejos de una vida individual. Y día a día las personas que encaran una grave enfermedad o momentos dolorosos con aceptación y entereza nos ofrecen una valiosa muestra de que el sufrimiento puede movilizar grandes recursos en el ser humano.

LA CLAVE ES LA ACTITUD
Con una actitud positiva incluso de la situación más terrible se puede sacar provecho, mientras que cuando es negativa hasta el paraíso puede convertirse en un infierno. Cuando se cree que la satisfacción proviene de fuera, se busca en otras personas o posesiones la plenitud que se ansía. Sin embargo, eso lleva a frustrarse o enojarse con el mundo por creerlo culpable del propio malestar. En realidad la satisfacción es algo que uno gesta y debe hacer crecer como actitud en su interior, adquiriendo así una nueva responsabilidad.

A veces no podemos cambiar las circunstancias, pero sí podemos modificar la actitud que tenemos hacia ellas. A menudo aceptar un sufrimiento permite liberarse y lograr algo atravesando el dolor. La resistencia y la lucha contra las circunstancias nos estanca en el sufrimiento, mientras que la aceptación abre la puerta a una verdadera paz interna.

Sin embargo, no sólo en situaciones excepcionalmente dolorosas el individuo puede lograr un atisbo de su trascendencia. En la vida cotidiana la persona puede tener conciencia de su misión personal, preguntándose qué es lo que la vida espera de ella, ante qué se siente responsable. Vivir con sentido significa asumir la responsabilidad de hallar la respuesta y la actitud correcta ante los problemas que plantea la existencia. Dichas tareas, y con ello el sentido de la vida, difieren de una persona a otra, y pueden cambiar a lo largo del proceso vital pero nunca cesan.

TENER UN FIN
El ser humano necesita mirar hacia el futuro. Quien pierde su fe y su esperanza en el porvenir, simplemente se abandona. La vida necesita del motor del entusiasmo para seguir adelante, pues si uno cree que todavía le esperan cosas que realizar saca mayor partido de su fuerza, y puede resistir incluso las circunstancias más adversas. Así le sucedió a Viktor Frankl, que en los momentos más duros se imaginaba dando charlas sobre sus experiencias una vez acabada la guerra. Cuando se tiene una clara comprensión de los propósitos personales se entiende y puede soportar mejor el momento presente.

La responsabilidad siempre viene de la mano de la conciencia. No se puede ser plenamente responsable de algo de lo que no se es consciente. Por esa razón, para lograr conducir la propia vida, es necesario llevar al máximo ese privilegio humano que es la conciencia. Cuando uno consigue conocerse mejor recupera esa conexión esencial con su fuente interna, donde residen sus partes oscuras pero también sus mejores recursos. Precisamente ahí está el secreto. Pues las respuestas más importantes no están fuera, sino dentro de uno mismo. Por eso, quien busca, quien cree que le falta algo o quien se siente insatisfecho, sólo podrá hallar una auténtica solución cuando empiece a mirar dentro de sí y a retirar los velos que desdibujan su alma.

DOS COLUMNAS SÓLIDAS
Dos caminos para hallar sentido a la vida son lo que uno cree, es decir los principios y valores personales, y lo que uno hace o aporta al mundo. Saber qué es lo verdaderamente esencial para uno, definiendo la propia escala de valores y actuando en referencia a ella, es lo que da integridad y coherencia a la persona. Tener unos valores firmes es como poseer sólidas columnas que dan seguridad interna necesaria, en lugar de buscarla fuera en la inestable opinión de los demás.

Por otra parte, lo que se realiza con inspiración y creatividad, que puede tener que ver o no con el oficio, también desvela la finalidad en la vida. Conocer esta misión personal, que vendría a ser por lo que uno siente que la vida le ha llamado y a lo que desea entregarse en cuerpo y alma, ayuda a saber quiénes somos y para qué estamos aquí. El entusiasmo y la energía aumentan asombrosamente cuando se empieza a seguir la inspiración real de cada uno. Es una señal de que se está en un camino adecuado. Como decía Nietzsche: «quien tiene un porqué para vivir, encontrará casi siempre el cómo».

DECIDE LO QUE QUIERES SER
El individuo se halla constantemente en la encrucijada de tomar una decisión. Pero la mayor elección que realiza se refiere a sí mismo, al tipo de persona hacia la que evoluciona. Cada decisión es como un movimiento en un tablero de ajedrez en el que se resuelve la partida personal. Al llevar a cabo una jugada se esboza un camino que conllevará ciertas cosas, mientras que se desestiman las demás posibilidades. A través de estas elecciones cada uno realiza su vida y su camino como persona.

Stephen R. Covey, autor del conocido libro: «Los siete hábitos de la gente altamente efectiva», defiende que «entre el estímulo y la respuesta está nuestra mayor fuerza: la libertad interior de elegir». Ciertas personas en algún momento descubren que tienen en sus manos la capacidad de hacerse sentir mejor a sí mismas y a los demás, y ese hallazgo da un giro a sus vidas. Uno puede considerarse un títere de las situaciones, o darse cuenta de que todo depende de cómo elige tomarse lo que le sucede. Ante una misma situación se puede reaccionar con enfado o con amor, con cerrazón o apertura, manifestando lo peor o lo mejor de uno mismo.

Una reciente película de animación infantil titulada: «El gigante de hierro» ofrece una metáfora eficaz de lo que significa esta elección a través de la relación entre un niño y un gigante. El gigante, a pesar de ser un arma diseñada para matar, consigue mostrar su faceta más humana y compasiva gracias al mensaje que le repite su pequeño amigo: «Tú eliges lo que quieres ser». En esta historia cada uno puede entrever su propia batalla interna. Todos nos debatimos en algún momento entre manifestar nuestros aspectos más acorazados, agresivos y robotizado o dejar salir nuestra parte más humana. Posiblemente esta película también sugiere que a través de la confianza y la apertura que caracterizan a la infancia uno puede abrirse al amor hacia los demás.

LA RESPUESTA: EL PRESENTE
En cierto modo la vida nos pone a prueba a cada instante para mostrar lo que somos y lo que hemos aprendido. El momento presente es el que nos permite pasar a la acción y realizar las posibilidades haciéndolas realidad. Por eso merece la pena estar atento y no dejar pasar las oportunidades. Toda posibilidad siempre es transitoria y es preciso intentar tomar la mejor decisión de manera consciente y responsable.

Cada momento aporta y enseña cosas distintas. Las diversas situaciones que acontecen son las asignaturas más importantes. Y el gran examen final deviene cuando la existencia toca a su fin, cuando cada uno puede valorar lo que ha realizado en su paso por la vida.

Pero es en este instante, ahora y aquí, cuando podemos elegir ser coherentes con nuestra esencia. Arriesgarse a descubrir y a seguir la inspiración interior es quizá lo único que puede llenar de significado la propia vida.

Cristina Llagostera, Cuerpomente 120.

Hooponopono

Hace mas de un año, leí algo en internet sobre un terapeuta, en Hawai, que curó un pabellón entero de pacientes criminales desequilibrados mentales sin siquiera ver a ninguno de ellos. El psicólogo estudiaba la ficha del preso y, enseguida, miraba hacia su interior con el fin de ver como él había creado la enfermedad de esa persona. A medida que él mejoraba, el paciente también mejoraba.
Estos serian los preceptos a modo de resumen del Hooponopono

1. El universo físico que percibo es el reflejo de un proceso mental que comienza con una idea de lo que pienso.

2. Yo soy el unico y absoluto responsable de mi universo físico tal como lo percibo.

3. Si tengo pensamientos enfermos, ellos crean una realidad física enferma.

4. Si mis pensamientos son "perfectos" elles crean una vida sana en todos los sentidos.

5. Yo puedo corregir los pensamientos insanos, que han creado en mi esa percepción que veo en forma de enfermedad o imperfección en otro.

6. Nada existe allí fuera. Todo existe como reflejo de los pensamientos en mi mente.
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¿Que hacer con las "ratas"?


Después la Segunda Guerra Mundial, un joven
piloto decidió hacer una peligrosa y larga travesía,
utilizando un pequeño avión monomotor.

El reto era grande y requería de mucha energía
y concentración.

Avanzado en su viaje, sus instrumentos comenzaron
a comportarse en forma extraña y, al investigar, se
dio cuenta que llevaba una rata en el avión, que estaba
royendo los cables.

Esto causaba que los instrumentos dieran lecturas incorrectas, lo cual probablemente tendría como consecuencia que el piloto tomara decisiones equivocadas, que, en su posición, serían fatales.

En ese instante recordó algo que le había enseñado su instructor:

- Cuando encuentres ratas en tu vuelo, en vez de gastar tu energía y ponerte en peligro peleando con ellas, ¡elévate! Elévate lo que más que puedas, las ratas no resisten la altura.

Algunas veces tenemos pensamientos y emociones que son como esas ratas.

Las ratas en muchas ocasiones sólo son los fantasmas creados por nuestros miedos.

Sólo toma distancia del suelo.

Tu pasión es la gasolina de tus sueños, úsala para mirar hacia lo que quieres y no te distraigas mirando hacia lo que no quieres.

Recuerda que puedes dirigir tus controles hacia un universo entero de posibilidades.

En vez de estar ocupado y preocupado con una rata, siéntete orgulloso de no dejarte sacar de tu rumbo.

Piensa que cuando llegues, no querrás recordar que te gastaste la mitad de tu viaje demostrándole a las ratas quién era el piloto.

Recordarás, una vez más, como supiste dejar atrás los obstáculos.

Vuela alto, tan alto como tus sueños, y cuando sientas los vientos y los peligros, no mires para abajo, siempre mira hacia arriba, porque ese es el sitio al que perteneces.


Sólo por hoy elige pensamientos y emociones positivas. Notarás la diferencia.

ABRE TU MENTE


Aunque tu cerebro fue diseñado para recibir cada frecuencia de pensamiento de la mente universal, de la totalidad del conocimiento, se activará para recibir sólo aquellas frecuencias que tú le permitas recibir. Y de todos los pensamientos maravillosos que bombardean a la consciencia que te mantiene unido, el único conocimiento que la mayoría permite recibir son los pensamientos de baja frecuencia de la conciencia social, los cuales son muy limitados y enclaustrados, como tú has podido experimentar bien. Y cuando vives de acuerdo con la conciencia social, y razonas sólo con las frecuencias que dominan en su pensamiento limitado, las únicas partes de tu cerebro que se activan son los niveles superiores izquierdo y derecho del cerebro, y algunas porciones del cerebelo inferior, que está situado sobre la columna vertebral. La mayor parte de tu cerebro permanece dormida; no hace nada. Esto es debido a que rehúsas admitir cualquier pensamiento que no concuerde con el pensamiento limitado de tu familia, tus amigos, la sociedad o el dogma. No lo dejas entrar. O sea: sólo te permites contemplar y razonar aquellos pensamientos que serán aceptados por los demás.

Vosotros tenéis un término llamado «mente cerrada». Bueno, esa es la descripción exacta. Cuando rehúsas aventurarte en pensamientos que sobrepasen las fronteras de la conciencia social, hay porciones de tu cerebro que quedan literalmente cerradas a las frecuencias de pensamiento más altas. Esto se debe a que tu glándula pituitaria ha sido activada para abrir su boca sólo un poquito, y por lo tanto, ha puesto en uso sólo aquellas partes de tu cerebro que reciben las frecuencias bajas de la conciencia social.

La única razón por la que alguien es un genio y sabe cosas que tú no sabes, es porque él ha abierto su mente para contemplar las posibilidades, los pensamientos extraordinarios y brillantes que van más allá del pensamiento limitado del hombre. Él se ha permitido considerar y razonar estos pensamientos mientras que tú los has rechazado. Tú eres incapaz de recibirlos porque aún tienes que activar aquellas secciones de tu cerebro que te capacitan para razonarlos. Entonces, ¿qué ocurre con los maravillosos pensamientos de entendimiento ilimitado que continuamente bombardean tu estructura luminosa? Rebotan en tu unidad receptora y son enviados a través del espíritu de tu ser de vuelta al río de pensamiento.

Tener la mente cerrada es estar cerrado a la posibilidad de cualquier cosa que exista fuera de los valores que pueden ser experimentados por los sentidos de tu cuerpo. Sin embargo, en el reino llamado Dios, nada es imposible. Si algo se puede concebir o reflexionar, existe; pues cualquier cosa soñada o imaginada ya es parte del reino de la existencia. Así es como la totalidad de la creación llegó a existir. Cada vez que le digas a alguien «es sólo tu imaginación», lo estás programando para la estupidez y la creatividad limitada. Y eso es, de hecho, lo que les ocurre a los niños de este plano. A todos vosotros.

Yo te digo: cualquier cosa a la cual se le permita ser pensada, existe, y todo aquello que te permitas pensar lo experimentará s, ya que tu campo electromagnético lo atraerá hasta ti.

¿Sabes? La atrocidad de poseer una mente cerrada es que ello te impide conocer la alegría. Te mantiene esclavizado a las ilusiones del hombre. Te impide conocer tu gloria y la de Dios. Mientras tengas una mente enclaustrada, y vivas y pienses de acuerdo con la conciencia social, nunca te aventurarás hacia lo desconocido, ni contemplarás la posibilidad de realidades más grandiosas por miedo a que ellas signifiquen cambio. Y ciertamente lo hacen, porque habrá mucho más que ver, que entender y de lo cual formar parte que lo que había anteriormente en un mundo ordenado, que vive y muere. Mientras aceptes sólo los pensamientos limitados que se te han inculcado, nunca activarás mayores porciones de tu cerebro para recibir y experimentar otros pensamientos distintos de aquellos con los que te encuentras cara a cara cada día de tu existencia.

Cada vez que aceptas un pensamiento superior a los que has aceptado como patrón, ese pensamiento activa otra parte más de tu cerebro para darle un uso significativo. Cada vez que hagas esto, el pensamiento superior se ofrecerá como «portador» para extender tu razonamiento a partir de este punto. Esto activará otras porciones de tu cerebro para más pensamiento, más recibimiento y más conocimiento. Cuando deseas experimentar la superconciencia, el pensamiento ilimitado, tu pituitaria empieza a abrirse y florece como una magnífica flor. Cuanto más se abre, mayor es el flujo de hormonas, y más se activan las partes latentes de tu cerebro para recibir las frecuencias más altas de pensamiento.

¿Sabes? Ser un genio es muy simple. Todo lo que tienes que hacer es pensar por ti mismo.

El cerebro ha sido un gran misterio que ha dejado perplejos a muchos. Algunos lo extraen para mirarlo y no pueden encontrar nada en él excepto sus fluidos, que son agua. El agua es conductora de la corriente eléctrica. Cuanto más densa es el agua, mayor es la amplificación de la corriente eléctrica que pasa a través de ella. En las porciones latentes de tu cerebro, el fluido es más denso para poder amplificar las frecuencias de pensamiento más altas hasta convertirlas en corrientes eléctricas más potentes y enviarlas a través del cuerpo a mayor velocidad. Así, cuando permites que más de tus pensamientos se alojen en las partes latentes del cerebro, tu cuerpo se activa para volverse más rápido y profundo en sus respuestas. Una vez que la totalidad de tu cerebro está en uso, puedes hacer cualquier cosa con tu cuerpo. A través de tu alma —que está grabando y manteniendo constantemente la emoción de cada pensamiento que recibes— tu cerebro, con sus impulsos hacia tu cuerpo, puede transformar tu cuerpo de cualquier manera que tus pensamientos determinen que sea.

¿Sabes que si tu cerebro se usara al máximo de su capacidad, podrías transformar tu cuerpo en una chispa de luz en sólo un momento, y tu cuerpo viviría para siempre? ¿Sabes que tu cerebro tiene la capacidad de hacer que un miembro crezca de nuevo si lo has perdido? En un estado de total funcionamiento, tu cerebro tiene la capacidad de curar completamente tu cuerpo en un espléndido momento, o cambiarlo físicamente a cualquier ideal que le des.

La totalidad de tu capacidad cerebral es inmensa; sin embargo tú, debido a tu pensamiento limitado, sólo has sido capaz de usar un tercio de ella. ¿Para qué crees que es el resto? ¿Para llenar un hueco?

Tu cuerpo se mantiene de acuerdo con tu cerebro y tu pensamiento colectivo, pues cada pensamiento que permites que entre en tu cerebro electrifica y alimenta cada célula de tu cuerpo. Sin embargo, desde que eras un niño y podías razonar en la conciencia social, aceptaste la programación de que debías crecer, hacerte viejo, y luego morir. Fue así, al aceptar ese pensamiento, como empezaste a degradar la fuerza vital dentro de tu cuerpo, porque el pensamiento de envejecimiento envía una chispa eléctrica de frecuencia baja o lenta a cada estructura celular. Cuanto menor sea la velocidad, mayor será la pérdida de agilidad dentro del cuerpo, pues disminuirá la capacidad del cuerpo de rejuvenecer y restaurarse a sí mismo. De esta manera, se da lugar al envejecimiento, y en última instancia, a la muerte del cuerpo. Sin embargo, si te permitieras recibir continuamente frecuencias de pensamiento más altas, enviarías corrientes eléctricas más rápidas y más poderosas por todo tu cuerpo, y éste permanecería para siempre en el momento, y de este modo, nunca avanzaría su edad ni moriría. Pero todos aquí saben que van a envejecer y morir, así que, lentamente, la corriente disminuye más y más.

Aquellas partes de tu cerebro que aún no han sido activadas, tienen la capacidad, con sólo saberlo, de reconstruir cualquier parte dañada de tu cuerpo, sea lo que sea. En el momento en el que sabes que tu cuerpo puede curarse a sí mismo, ese pensamiento envía una chispa mayor, a través del sistema nervioso central, hacia la parte dañada, lo que causará que el factor de ADN dentro de cada célula se duplique y reconstruya la célula perfectamente. ¡Perfectamente! ¿Crees que esto es milagroso? Así debería ser, y así es.

Tú crees que la única manera de curar tu cuerpo es por medio de doctores y medicinas. Y todo esto funciona porque tú crees que funciona. También se te ha dicho —y lo crees— que no podrías hacerlo por ti mismo, y por eso no puedes, porque este saber interior está presente. Sin embargo, hay entidades que han ido en busca de curanderos sabiendo que lo que iban a oír sería una verdad absoluta; y al saberlo, se convirtió en verdad absoluta dentro de su cuerpo; y así, se curaron en un momento. Eso es lo que hace el saber interior, y puede cambiar tu cuerpo de la manera que tú quieras. Tú tienes la capacidad de ser ilimitado, incluso en el movimiento de tu cuerpo, porque fue diseñado para que así fuera.

Cada momento de tu existencia, estés dormido o despierto, consciente o inconsciente, estás continuamente recibiendo pensamiento de la mente de Dios. Y cualquier frecuencia de pensamiento que permitas llegar a través de este maravilloso Dios que te mantiene unido, la experimentará s para obtener el premio y la única realidad de la vida, la emoción. Por lo tanto, tú que te sientes infeliz, torpe, malhumorado, temeroso, amargado, enfadado, celoso, apresurado, despreciado, que nadie te ama, ¿qué frecuencias de pensamiento te estás permitiendo sentir? La conciencia social. ¿Dónde está la alegría, preguntas? ¿Dónde está el amor? ¿Dónde está la eternidad? ¿Dónde está Dios? Sólo a un pensamiento de distancia.

¿Por qué no conoces todos aquellos magníficos pensamientos que atraviesan tu espíritu a cada momento? Porque no has querido conocerlos. Has elegido vivir en la sombra de la conciencia social, vestir, actuar y pensar como el rebaño. Tú has elegido encajar en ella, ser aceptado, para que así pudieras sobrevivir. No quisiste saber, porque contemplar los pensamientos de que eres soberano, de que eres Dios, de que vivirás para siempre, y de que lo sabes todo, significaría ir en contra de tu familia, tus amigos, tu religión y tu país. Entonces, entregaste tu poder. Entregaste tu soberanía. Olvidaste tu identidad. Cerraste tu cerebro. La razón por la que estoy aquí es para enseñarte cómo abrirlo de nuevo.

¿Quién es esta figura religiosa llamada «Dios», ese misterio infinito que el hombre ha estado buscando tan desesperadamente durante milenios? Es el pensamiento y su capacidad de recibirse a sí mismo, y al hacer esto, transformarse y expandirse a sí mismo. Eso es todo lo que Dios es: la totalidad del pensamiento, la eminencia de la vida. Y precisamente dentro de tu ser tienes el poder de convertirte en Dios completamente. ¡Completamente! Pues si usaras plenamente todas las facultades de tu cerebro, en estos momentos te hallarías en las fronteras de la eternidad; conocerías todo lo conocido; serías los colores del sol, las profundidades del mar, el poder del viento, y las estrellas en el horizonte.

¿Qué es aquello que te impide conocer y convertirte en la totalidad de Dios? El ego alterado. Porque el ego alterado amputa a Dios al rehusar aceptar todas las frecuencias de pensamiento que Dios es, para así vivir a salvo y seguro. sin ser dañado. Por esto el ego alterado es, en verdad, lo que se llama anticristo», porque niega que tú eres hijo de Dios. No te permite aceptar el pensamiento y darte cuenta de que tú y el Padre sois uno y el mismo; de que tú eres el principio divino e inmortal que tiene el poder de crear la eternidad y el poder de crear la muerte.

El anticristo es el ego alterado, y su reino es la conciencia social. Es aquello que no permite el pensamiento ilimitado, y su dogma es el miedo, el juicio y la supervivencia. El Cristo es el hombre expresando plenamente el poder, la belleza, el amor y la vida ilimitada del Padre que vive dentro de él. Es el hombre dándose cuenta de que él es divino y encarnando dicho entendimiento, trascendiendo el dogma, la profecía y el miedo, pues sabe que más allá de la conciencia social yace el vigor ilimitado llamado Dios.

Entonces, el anticristo y el Cristo comparten el mismo templo, y ese templo eres tú. Todo está dentro de ti, porque el Dios que tú eres permite que exista tanto el anticristo como el Cristo. Permite la vida y la muerte. Permite la limitación y lo ilimitado.

¿Has oído la profecía del«Armagedón»? Bueno, tú la has vivido durante toda esta vida. Armagedón es la batalla entre el entendimiento de Dios y el reconocimiento del anticristo, que es el ego alterado que no permite que los pensamientos ilimitados penetren en tu cerebro para una expresión ilimitada. Es la guerra entre la conciencia social y el saber interior ilimitado. Eso es el Armagedón, no una batalla externa, sino dentro de ti mismo: el conflicto en tu interior entre el Cristo que surge y el ego alterado que tiene el control. Por lo tanto, la profecía se está cumpliendo, de hecho, en estos tiempos.

Ser Dios es ser el conocimiento ilimitado, el ser ilimitado. Ser hombre es ser la criatura limitada que no abre su mente para un mayor conocimiento, que acepta la teoría y no practica la vivencia; que es el pupilo en lugar del maestro, el protegido en lugar del explorador.

Yo te digo: tú tienes la capacidad de saber todas las cosas que hay por saber. Y también tienes la capacidad de manifestar cualquier cosa que quieras. Tú posees la capacidad de vivir eternamente en tu cuerpo, si ese es tu deseo. Pero a todo esto, el ego alterado dice: «No». Y por eso, conocerás al hombre, pero Dios permanecerá siempre como un misterio.

RAMTHA

La industria alimentaria y Matrix


La Matrix y la industria alimenticia

http://elperello.blogspot.com/2009/07/meatrix.html

Las condiciones de vida de los animales que consumimos son ínfimas en base a una economía que solo busca el máximo beneficio despreciando tanto al reino animal como al humano: por las consecuencias que esto tiene sobre la salud de los consumidores, por el trato con sus propios trabajadores y por los habitantes cercanos a las fábricas cuyas aguas quedan envenenadas provocando numerosas enfermedades.

Los animales viven en un hacinamiento máximo sin espacio para moverse, sin ver nunca la luz del sol, sin pisar nunca la tierra, sin aire puro que respirar y sufriendo mutilaciones a consecuencia de este tipo de vida.

COMER CARNE PERJUDICA AL PLANETA

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Vale la pena mirarlo, reflexiona, juntos podemos hacer de este un mundo mejor